En otros tiempos resistente a las crisis económicas, Hollywood hace números estos días sobre los problemas crediticios, la desconfianza en Wall Street y el miedo a la recesión. Durante las últimas décadas los estudios pasaron de ser empresas de cine a grandes corporaciones con muchos intereses en diferentes negocios. Un arma de doble filo ya que al tiempo que da solvencia a las productoras, las mete de lleno en el tumulto económico. En el pasado, Hollywood se vanagloriaba de sacar pecho cuando las cosas iban mal para otros sectores porque la gente se refugiaba en los cines para olvidar sus penas. Hoy en día, las taquillas son una parte más del mundo de cine, cuya diversificación ha supuesto un incremento de los gastos que ahora no se pueden mantener. Actualmente, los estudios recortan presupuestos y posponen producciones para el año que viene porque no pueden hacer frente a las campañas de lanzamiento previstas.
En lo que llevamos de 2008 varias películas que tenían fecha de salida han quedado guardadas en el cajón de algún ejecutivo con vistas al próximo año, una vez pasen los Óscar. Títulos esperados como “The Soloist” o “The Road” han quedado definitivamente fuera de competición antes de tiempo -ambas con serias opciones a una estatuilla, según se comenta por aquí-. Otra que dejó pasar el año fue la última de “Harry Potter” -en su caso aludiendo a que el retraso responde la idea de lanzar las próximas aventuras del mago en años consecutivos y no había “Potter” en 2009-. En resumen, las razones se acumulan como lodo en el río, aunque a estas alturas se empieza a ver la luz de lo que pasa en este asunto fangoso.
NBC Universal anunció esta semana un recorte de un 3 por ciento de su presupuesto para el año que viene debido a la crisis, si bien no habló aún de despidos, lo que afectará a la promoción de sus películas y sus inversiones en nuevos proyectos.
Paramount, después de su ruptura con DreamWorks y su división de filmes, se vio en la tesitura de poner en “stand-by” “The Soloist” para ahorrarse unos 70 millones de dólares en marketing, con los que no cuenta en estos momentos. La falta de crédito en el mercado financiero también afecta a Hollywood, como se ve.
Las divisiones de DVD, que podrían salir beneficiadas de todo este follón, han visto como las ventas no se correspondendieron con lo esperado por la crisis. La gente quiere ahorrar y eso se nota en el negocio del vídeo casero. “Sex and the City” está por debajo de sus expectativas de ventas, si bien “Iron Man” parece que sí se sacude la presión. El hombre de hierro mostró su fortaleza en su primer fin de semana en las tiendas.
Las taquillas por su parte se resienten. Un caso curioso es “Beverly Hills Chiuahua”, una comedia con perros como protagonistas. Todo un guión que a priori podría estar condenado al fracaso pero que está siendo un exitazo en EEUU. En sus dos primeras semanas se mantuvo como número uno en todo el país, por delante de estrenos como “Body of Lies” de DiCaprio y Crowe. Este fin de semana batió a la película “W.” de Oliver Stone sobre la vida de George W. Bush y tan solo el personaje de videojuego “Max Payne” pudo con los perritos.
Los espectadores notan la crisis, quieren reirse un rato en el cine, pasan de darle vueltas a la cabeza y Hollywood digiere como puede sus trascendencias.













