Antes muerta que sencilla, pensará la candidata a vicepresidenta de EEUU por parte del partido republicano, Sarah Palin. Si no ella, su equipo de asesores que no dudaron en salir de compras por algunas boutiques de prestigio para vestir a la gobernadora de Alaska con modelitos que realcen su sex-appeal. Nada más y nada menos que 150.000 dólares (más de 115.000 euros) en recibos de ropa y complementos desde que Palin entró en la carrera electoral, hace unos dos meses.
La información publicada por la revista “The Politico” sobre pasa la “anécdota” sobre el despilfarrro o el “glamour” de la republicana, y arroja dudas sobre si cumple con las nomras de la Comisión Federal Electoral.
Las compras, de uso personal y familiar, empezaron a principios de septiembre pasado e incluyen facturas de grandes almacenes de lujo como “Saks Fifth Avenue” y “Neiman Marcus”, en los que gastó más de 124.000 dólares, así como otros, en los que no sólo se vistió la candidata sino también sus hijos y marido.
El Comité Nacional Republicano “también gastó 4.716,49 dólares en peluquería y maquillajes en septiembre, después que no había dado cuenta de gastos de este tipo en agosto”, añadió la revista y recogieron algunos medios en español.
Preguntada por “Politico” sobre estos gastos, la portavoz de Palin, Maria Comella, se limitó a declarar que los responsables de la campaña electoral “no comentan decisiones estratégicas sobre cómo se gastan los recursos financieros destinados a la campaña”.
La noticia aparece además cuando la campaña de McCain afronta, al parecer, dificultades financieras.
Los recursos de alrededor de 50 millones de dólares con que ha contado la campaña republicana contrastan con los 150 millones de dólares donados a la campaña del candidato demócrata Barack Obama.
Las encuestas más recientes indican que la candidatura de la gobernadora de Alaska ha perjudicado la popularidad del candidato presidencial republicano, John McCain.
Veamos la pasarela Palin
Algunas muestras












