Archivo categoría Espectáculos
España gana el Mundial de Fútbol
Por Fernando Mexía - Espectáculos, Periodismo, Vídeos, sociedad - 14/07/2010
El humo negro de Lost (Perdidos) ¿en Islandia?
Por Fernando Mexía - Espectáculos - 18/04/2010
¿Tiene algo que ver el humo negro del volcán con el humo negro de Lost?
El origen del humo negro del volcán se remonta a un pasado remoto, el humo negro de Lost también.
Al igual que en Lost, se trata de un humo negro que intenta salir de una isla en la que vive poca gente y uno no va salvo por “accidente” (¿a cuántos conoces que hayan viajado a Islandia?).
Tal y como se avisa en Lost, si el humo sale de la isla, la lía parda.
Lost acaba en un mes, el humo negro éste tardará también en desaparecer del todo unas semanas.
Lost tiene mucho que ver con los aviones, lo que está pasando ahora también.
En Lost se crean dos realidades alternativas que no se sabe cómo se comunican. El humo del volcán igual, o estás en Europa o estás en América, uno no sabe ahora cómo ir de un sitio al otro.
Si alguien hubiera dicho que un volcán en Islandia iba a bloquear Europa por aire durante días generando un caos sin precedentes, le habrían tomado por chiflado. Lo mismo tuvo que pasarles a los creadores de Lost cuando pensaron en una historia de una isla perdida en la que el malo es un humo negro.
Si te parece que todo esto tiene sentido es que estás tan enganchado como yo…
Historia en imágenes del cartel de Hollywood
Por Fernando Mexía - Cine, Espectáculos, sociedad - 12/02/2010
El famoso cartel de Hollywood, icono de la ciudad de Los Ángeles y emblema de la industria del cine estadounidense nació en 1923 como Hollywoodland, término que sirvió para coronar la incipiente urbe que bullía a sus pies donde se vivía la fiebre por contar historias en la gran pantalla. Aún no había ni Oscars y faltaba el glamour, pero el clima del lugar convirtió esta zona californiana en el edén para producir películas durante todo el año, especialmente aquéllas que empezaban a ponerse de moda por entonces, aventuras en las selvas de África o los conocidos westerns.
En aquel tiempo las colinas de Hollywood, nombre que tiene su origen en la casa de verano en Florida de la mujer del fundador de la ciudad, Daeida Wilcox, eran una tierra con poca utilidad. Leer el resto de la entrada »
Televisión de politono
Por Fernando Mexía - Espectáculos, sociedad - 04/11/2009
Fernando Mexía, El plumilla.
Echo de menos las sintonías de las series de televisión de los 80 y 90, ésas que se podían tararear, que servían para calentar motores antes de cada capítulo, con carácter y, en muchos casos, el primer
acercamiento a la música instrumental de una generación de jóvenes que se crió pegado a la pequeña pantalla, como era mi caso. El que escribe disfrutaba tanto con “Barrio Sésamo” (Sesame Street) como con “Más vale prevenir” del señor Ocaña pero de un tiempo a esta parte uno ya no se emociona con las melodías de cabecera de los programas, las mismas que antes me hacían correr por el pasillo de mi casa para no perderme ni un ápice de lo que estaba por pasar en el apasionante universo de la “caja tonta”.
Ayer vi el primer episodio del “remake” de la mítica serie “V”, la de los extraterrestres lagartos que vienen en son de paz pero que nos la quieren meter doblada. Al margen de lo que me pareció la nueva versión, que aporta algunas cosas interesantes -como que los alien estaban entre nosotros desde tiempo inmemorial-, me sentí decepcionado por la poca importancia que los productores le dieron a la sintonía. Es casi inexistente, del estilo a la que idearon para “Perdidos” (Lost). Un par de acordes y a correr, un disparate. La música de un programa es parte de su alma y es lo que uno recuerda años después cuando los nombres de los protagonistas y lo que les sucede se pierde en el limbo de la mente. Pues eso, “V” está desangelada. Se ve que en Hollywood alguien ha pensado que las audiencias ya no tienen estómago para digerir inicios musicales consistentes y temen que sus espectadores huyan a otro canal si la historia no empieza al momento. Craso error. Leer el resto de la entrada »
El concierto que nunca ocurrió
Por Fernando Mexía - Cine, Espectáculos, música - 28/10/2009
Fernando Mexía, El plumilla.
This is it es un regalo para los fans de Michael Jackson, un documento de interés para los amantes de la música y un largometraje de 111 minutos que jamás debería de haber pasado de ser unos extras de un dvd, pero las circunstancias mandan. El “rey del pop” se murió y las 100 horas de grabación de ensayos en Los Ángeles se convirtieron por decreto en el último testimonio audiovisual del talentoso y controvertido artista. Eso, sin embargo, no garantiza un buen documental o un buen filme, como mucho un buen vídeo de un concierto, y eso es lo que tenemos aquí: This is it.
Al margen de devociones, idolatrías y ovaciones que depare la cinta fundamentadas en el legado de este grande de la música y en el aplauso a su recuerdo, la verdadera magia de la película está en las manos de Kenny Ortega y su equipo, capaz de editar un producto digno a partir de un rompecabezas de imágenes grabadas sin guión. Algo que el propio Ortega llamó “mosaico” y que milagrosamente logra mantener la atención del respetable a pesar de la carencia de trama. Leer el resto de la entrada »
Michael Moore en evidencia
Por Fernando Mexía - Cine, Economía, Espectáculos, sociedad - 23/09/2009
Fernando Mexía, El plumilla.
Michael Moore debería cuidar más las apariencias. Uno no puede hacer un documental criticando los excesos del capitalismo (”Capitalism: A Love Story”) e ir a celebrar el estreno del filme a una lujosa fiesta en un ático neoyorquino con habitaciones diseñadas por diferentes marcas comerciales como Hugo Boss, Heineken y Lufthansa. Una borrachera de libre mercado en toda regla que recogió un conocido blog de Hollywood y que parece sacada del mismo documental crítico de Moore.
El evento tenía como fin, además de promocionar la nueva creación del autor de “Bowling for Columbine”, “Fahrenheit 9/11″ y “Sicko”, recaudar fondos para entidades benéficas. Una buena causa que atenúa la incongruencia pero no libra a Moore de un oportuno tirón de orejas.
No se puede ir por la vida de vecino “enrollado y solidario” poniendo a parir al rico que conduce un porsche y luego ser protagonista en un “sarao” digno de la jet set. Leer el resto de la entrada »
Otoño petardo
Por Fernando Mexía - Columnistas, Espectáculos, Kubelick, featured - 05/09/2009
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Jenna Elfman se quedará embarazada de un rollo de una noche en Accidentally on Purpose de CBS y Courtney Cox perseguirá yogurines sin piedad en Cougar Town de ABC pero, un año más, las mejores series petardas se concentran en la parrilla de la CW. Este canal de solo tres años de edad fue el resultado de fusionar en 2006 la Warner Brothers (WB) y la United Paramount Network (UPN), dos minicadenas que llevaban once años tirándose de los pelos como dos niñatas.
La WB era la cadena favorita de los adolescentes de principios de siglo con programas como Smallville, Charmed o Guilmore Girls; o sea, era una guapa pija y con clase, que marcaba tendencia y tenía fascinado a todo el instituto. La UPN, por su parte, era la fea envidiosa y acomplejada que copiaba descaradamente a la WB; se vestía con la ropa de sus primos mayores e intentaba darles un aire cool forzado que solo conseguía acentuar su patetismo (UPN trató de colar Star Trek como producto trendy). Leer el resto de la entrada »
The Colony, un “reality” postapocalíptico
Por Fernando Mexía - Espectáculos, headline - 30/08/2009
Fernando Mexía, El plumilla.
La civilización se ha ido al cuerno tras una catástrofe global dejando tras de sí montañas de chatarra, algunos edificios y un grupo de 10 supervivientes que tienen que emplearse a fondo para recuperar parte de aquella sociedad reducida a un estado de barbarie a lo “Mad Max”. Lejos de ser un escenario real (por fortuna), éste es el panorama del último gran “reality” producido en EEUU: “The Colony”.
Experiencia televisiva que lleva un paso más allá la fórmula exitosa de “Survivors”, “The Colony” traslada a los participantes a una jungla de asfalto que poco tiene que ver con las paradisiacas playas tropicales de los náufragos de la pequeña pantalla, más higiénicas y menos productivas, que siempre terminaban ofreciendo escenas de concursantes tomando el sol y embriagándose de zumo de coco mientras se los comían los mosquitos. Leer el resto de la entrada »
Más allá de “Full Monty”
Por Fernando Mexía - Columnistas, Espectáculos, Kubelick, featured - 07/07/2009
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Una serie de catastróficas desdichas
La premisa argumental de Hung prometía: un entrenador de baloncesto al que no le llega la camisa al cuerpo,
con muchas deudas y un miembro viril más que generoso, decide ofrecerse en páginas de contactos para sacarse un dinerito. La única foto que se filtró antes del estreno, además, mostraba al protagonista, Thomas Jane (una versión sexy de Christopher Lambert) en una sugerente postura de men at work, entre arrodillado y espatarrado. Esperaba encontrar una historia ligera sobre las vicisitudes de un gigolo novato. O una comedia negra sobre un madurito que tiene que conciliar la dualidad de ser padre respetable de día y prostituto de noche. Pues bien, el nuevo estreno de HBO no es ninguna de las dos cosas.
Hung es una entrañable tragicomedia sobre la crisis económica que nos empuja a observar la historia de unos fulanos cualquiera, vendan o no su cuerpo, y sus gestas cotidianas. Parafraseando aquel mantra buenrollero de John Lennon, para Ray Drecker “la vida es lo que pasa cuando tus planes se van al garete”. No es difícil imaginarle de adolescente, en los años mozos de instituto, dándose el palo con su novia bajo las gradas y soñando con llegar a ser atleta profesional. El guión de su peor pesadilla se hizo realidad, y un cuarto de siglo después su vida ha dado un giro… de 360 grados. Sigue exactamente en el mismo sitio, corriendo entre las mismas taquillas, botando la misma pelota frente a la misma canasta y volviendo a la misma casa donde se crió. La única novedad es que Ray ya no sueña con que las cosas sean diferentes. ¿Para qué?
El piloto de Hung se regodea en dibujarnos de forma exhaustiva la situación de Ray, abandonado, humillado y arruinado, y cómo este hace todo lo posible para encontrar una salida digna a su asfixiante situación financiera. El tempo del capítulo es lento y sin golpes de efecto: aburrido, como aburrida es la vida de Ray. Justo cuando, a la desesperada, se lanza en plancha al infierno, empieza a percibirse un cambio de ritmo que se convertirá en un estupendo swing. El protagonista se apunta a un curso de marketing para PYMES, un lugar espantoso donde se da cuenta de que no solo es un perdedor, un looser con L mayúscula, sino que es uno más. No es especial, no destaca, forma parte del grupo anodino de excedente social de su desvencijada ciudad, un Detroit avergonzado que intenta ocultar que alguna vez tuvo delirios de grandeza. Ray, como un crío sin juguetes y al borde de la pataleta, se baja simbólicamente los pantalones y muestra orgulloso al respetable lo que tiene entre las piernas, el último cartucho para reivindicar su excepcionalidad: “Yo la tengo grande”.
Ray mete la p**** en su olla vacía, decidido a recuperar la autoestima y el saldo positivo en el banco. Acepta como proxeneta a Tanya (maravillosa Jane Adams, mejor que nunca en el personaje de siempre), una treintañera feúcha a la que se le está pasando el arroz, que planifica un negocio orientado a explotar el miembro de oro del entrenador, ofreciendo a las mujeres el compañero sexual perfecto. Nunca hubo nadie menos preparado para ser puta que Ray ni chulo más inútil que la romántica, frustrada y solitaria Tanya. Quizá por eso la serie resulte tan conmovedora.
P.S: Por si todo esto no fuera suficiente, hay que decir que en Hung encontramos (ya era hora) un personaje a la medida de Anne Heche: por fin un papel con el que no intenta hacerse la simpática. La ex mujer de Ray, histérica, pesetera y egoísta no pretende caernos bien. Qué gustazo poder odiarte, hija.
Hung se emite los domingos a las 22.00 (EST).
NBC, un pavo real descabezado
Por Fernando Mexía - Columnistas, Espectáculos, Kubelick, featured - 25/06/2009
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The Philanthropist
Hay un pájaro metido en la plantilla de la NBC que está haciendo un trabajo finísimo hundiendo en la miseria a la decana de las grandes cadenas. Todos tenemos en nuestra oficina al típico inútil con suerte, ese personaje que no da una y que, desafiando a cualquier ley lógica, siempre va hacia arriba y no hacia abajo. Ya lo dijo Conan O’Brien en la estupenda intro musical de los Emmy de 2006: “al ejecutivo de la NBC que pasó de Lost (serie que terminó adquiriendo su directa competidora, la cadena ABC), en vez de despedirle, le promocionaron”. Debe ser ese el figura cuya proyección personal es inversamente proporcional a los rendimientos de la cadena.
De otra forma no se explica que el canal lleve tanto tiempo intentando solucionar su imparable pérdida de audiencia “como se ha hecho toda la vida”, o sea, ofreciendo más de lo mismo, en lugar de tirarse a la piscina. No asume que se ha producido un cambio global y que a la tele no la conoce ya ni la madre que la parió. Ellos se han quedado viéndolas caer, atrincherados tras el prestigio del Saturday Night Live, mientras “el programa de las cajas sorpresa” (el Deal or no Deal americano que en España se tituló Allá tú), el único que realmente les funcionaba, pagaba las facturas. Acongojaditos, han dicho adiós este año a esta rentable franquicia de Endemol, así como a “matusalén” ER, producto que han explotado hasta dejar exangüe, como a un anciano al que un año tras otro se le retrasaba una merecida jubilación.
Durante los noventa, apostaron por la calidad, y ganaron en audiencia. Tuvieron lo que había que tener para dar luz verde a una serie imprescindible para la historia de la televisión: The West Wing, que demostró durante sus siete años en antena que el público aguantaba (y celebraba) frases mucho más largas que los tradicionales punch lines de las comedias de situación. Hoy la NBC es como ese deportista de élite que, quince años después del récord, vive de recordar sus glorias pasadas. El orgulloso pavo real (la cadena es así conocida por la forma de su logo) ha estado sin cabeza, desnortado durante demasiados años, y han terminado por merendárselo entre todos.
Es que hay que ser cegatón perdido para asumir que una serie tan mala como Joey va a funcionar solo porque es un spin off de la sitcom más rentable de la historia (Friends). Los poquísimos riesgos que la NBC ha asumido en los últimos tiempos, además, le han salido rana. Heroes es un buen ejemplo. Tras una primera temporada
brillante, el comic de Tim Kring perdió la mitad de sus espectadores (yo entre ellos) intentando alargar sin sentido tramas agotadoramente ridículas. Que levante la mano quien no le haya deseado la muerte por tajo de catana al pringado de Hiro Nakamura solo porque su soporífera historia en el s.XVII acabase de una vez. La serie sobrevive gracias a un grupo cada vez más reducido de incondicionales. La audiencia sigue cayendo pero la cadena no se atreve a matar a esta gallinita, aunque ya no dé oro sino bisutería barata.
Esta semana llega una apuesta para el prime time veraniego de NBC propia del ya mencionado ejecutivo patoso, quienquiera que sea. The Philanthropist arranca el próximo miércoles 24 a las diez de la noche. En ella el Marco
Antonio de Rome, James Purefoy, encarna a un tipo podrido de pelas que decide cruzarse a pie (y descalzo) la jungla nigeriana para repartir vacunas entre los niños enfermos. El personaje que interpreta Purefoy no ha hecho ninguna promesa a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro; tan solo es un pijo adicto a los subidones de adrenalina que una mañana despertó y se dio cuenta de que, cual lunar inoportuno, le había salido una conciencia.
The Philanthropist es algo así como meter a Bruce Wayne (Batman), sin traje de murciélago, a protagonizar The Constant Gardener. Una brillante idea que pretende combatir la modorra estival con secuencias de quince minutos de paseo por el follaje selvático, sin diálogos, y con una voz en off tipo versión light de The Thin Red Line. Me juego el cuello que, antes de que acabe el año, al inútil lo hacen CEO.








