Archivo categoría Política

El gato del callejón

En este mundo nuestro hay gatos de todo pelaje y condición, aunque últimamente está visto que proliferan los que chupan del bote, despilfarran lo común y ronronean y arañan  según les convenga para mantener sus camas almidonadas y calentitas. Afortunadamente, a pesar de lo que diga el refrán, en esta selva nuestra no todos los felinos son pardos, también está el que habita el callejón. Un gato que enseña los dientes frente a las tropelías que se cuecen y enriquecen ante nuestras narices, un animal de redacción periodística, desheredado de complejos, difícil de silenciar y con muchas vidas en el tintero. El gato del callejón, ojo avizor desde la atalaya de internet. Leer el resto de la entrada »

, , , , , , ,

2 Comentarios

España

fer Fernando Mexía, El plumilla.

Iba a escribir un post sobre España, pero al final decidí ahorrármelo para evitar quebraderos de cabeza, críticas a destiempo y comentarios ultrajantes. Alguno dirá que es cobardía, pero cuando se trata de la madre patria una opinión es como un arma de destrucción masiva, nunca sabes si te va explotar entre las manos. Cuando ejercer la libertad de expresión se convierte en una temeridad, ustedes me disculpen, hago mutis por el foro, achanto la mui, me acojo a la quinta enmienda y me alisto en el equipo de los prudentes.

Tal y como están las cosas, la cautela es una herramienta indispensable para sobrevivir en un ambiente como el español en el que lo que sobran son opiniones. Es como si callarse no fuera una opción y estuviéramos condenados a darle cuerda a la sin hueso sine die. Claro que si todo el mundo habla lo que cabe preguntarse es si alguien escucha. Leer el resto de la entrada »

, , , , , , , , ,

4 Comentarios

Asalto asiático al poder

juan-palopJuan Palop, sigue su blog asiático aquí


El año 2009 quedará como uno de los eslabones decisivos -que no finales- del asalto político de Asia a las más altas esferas del poder mundial. Como el momento en el que el continente más poblado empezó a ver reconocido su papel en la escena internacional. La crisis económica global, originada en Occidente y no tan severa en Oriente, tiene gran parte de culpa.

Ejemplos hay muchos. Estados Unidos resolvió el fiasco de la Cumbre del Cambio Climático de Copenhague con cuatro países emergentes, entre los que China e India llevaron la voz cantante. En este encuentro, a la anquilosada UE tan sólo le “comunicaron” el acuerdo final, para que se sumara sin rechistar al deslucido consenso. Otros: el primer viaje oficial de la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, visitó Japón, China, Corea del Sur e Indonesia. La primera visita de un jefe de gobierno a la Casa Blanca en la era Obama la protagonizó el primer ministro indio, Manmohan Singh. Leer el resto de la entrada »

, , , , , , , ,

1 Comentario

La guerra en casa

fer Fernando Mexía, El plumilla.

Obama anunció esta semana el envío de 30.000 soldados más al frente de Afganistán por el bien de las libertades y la seguridad de EEUU. Una decisión pro bélica que vendió con resignación, casi pidiendo perdón a sus votantes. Le faltó decir que no le quedaba otro remedio.

La idea del enemigo barbudo acuartelado entre rocas en inóspitos paisajes lunares de alta montaña en Asia Central es un estereotipo mucho más funcional que el del vecino de la puerta de al lado, casado y con hijos, trabajador creyente, apegado a los símbolos patrióticos, republicano y con discurso xenófobo. Pero en la retaguardia del gran imperio de la hamburguesa los rivales de la democracia se están reagrupando.

Al menos 50 milicias armadas se han consolidado desde la elección de Barack Obama hace poco más de un año. La crisis económica y el empeoramiento de las condiciones sociales, la salida de los “halcones” de la Casa Blanca y el talante dialogante del afroamericano Obama ha tenido como respuesta el florecimiento de un discurso intolerante y racista cubierto por una apología de defensa de los valores “reales” de la sociedad estadounidense. Valores que, según los milicianos, están en peligro y hay que proteger a toda costa, aunque sea empuñando un rifle de asalto, mejor dicho, especialmente con el dedo en el gatillo. Leer el resto de la entrada »

, , , , , , , , , , ,

1 Comentario

¿Nobel para Obama? Gracias a Bush

fer Fernando Mexía, El plumilla.

Qué sobresalto esta mañana cuando me entero de que le han concedido el Nobel de la Paz a Obama. Mira que simpatizo con el nuevo presidente de EEUU pero, ¿el Nobel? Ciertamente, no se lo merece. Al menos no ahora.

Con un país en guerra en Irak y Afganistán y tras menos de un año al frente de la Casa Blanca, la gestión de Obama está muy verde como para merecer un reconocimiento. A estas alturas lo único que se puede valorar son sus loables intenciones, el buen “talante” -como dirían algunos-, pero eso son castillos en el aire. Los científicos necesitan demostrar sus aportaciones a la humanidad con hechos y avances revolucionarios antes de ser candidatos a un Nobel. El premio para Obama es lo mismo que galardonar a un investigador simplemente por querer encontrar la vacuna del sida o del cáncer. No tiene ningún sentido. Leer el resto de la entrada »

, , , , , , ,

1 Comentario

Moore se repite

fer Fernando Mexía, El plumilla.

Capitalism: A Love Story es un documental que merece la pena aunque no es la mejor de las producciones de Moore, posiblemente es una de las más flojas. Durante más de dos horas de película este crítico realizador describe los últimos abusos de Wall Street, los tejemanejes en Washington para salvar la banca, la impunidad, el sufrimiento de los ciudadanos incapaces de pagar su hipoteca y otras injusticias habitualmente recogidas en la incomprensible letra pequeña de los contratos financieros, en el mejor de los casos. Una historia conocida y reciente para un público que acude al cine ya indignado por cómo funciona el sistema económico y social actualmente en EEUU y al que Moore es incapaz de ofrecer demasiadas novedades.

El argumento fluctúa en interés como las acciones en el mercado de valores, destapa algunas vergüenzas poco conocidas de las entidades bancarias pero recurre a titulares, imágenes de archivo, tira otra vez de Bush en busca de culpables y se aferra al “Yes we can” de Obama.

Moore retoma en este documental su tema favorito (después de Bush): las grandes corporaciones y sus tramas para dominar el mundo, argumento que tocó en su debut con Roger & Me (1986), The Big One (1997), Fahrenheit 9/11 (2004) o Sicko (2007), aunque con menos frescura de lo habitual. Leer el resto de la entrada »

, , , , , , , , , , ,

4 Comentarios

Obamanitis

fer Fernando Mexía, El plumilla.

Obama está en todas partes, omnipresente como un dios. Quizá por eso un 10 por ciento de los estadounidenses cree que el actual inquilino de la Casa Blanca es el anticristo; solo un 8 por ciento piensa lo mismo de George W. Bush. Lo cierto es que Barack, casi un año después de las elecciones que le dieron la presidencia, sigue sin deshacer el petate de campaña y multiplica las aparaciones públicas para defender sus causas en primera persona.

En marzo se recorrió las televisiones nacionales de EEUU para explicar una y otra vez su plan de rescate multimillonario contra la crisis, el primer Obamathon (telemaratón de Obama, revista Time), al que siguió otro asalto masivo a la pequeña pantalla en septiembre, esta vez para tratar de ganar apoyos con el fin de sacar adelante su reforma del sistema sanitario.

Unas comparecencias que compagina con sus obligadas visitas a foros nacionales e internacionales y que se fundamentan en la confianza del presidente en su oratoria, la misma que le aupó al poder arropado por un uso inteligente del multimedia y en 2008 desató la Obamanía o el forofismo incondicional a favor del demócrata. Leer el resto de la entrada »

, , , , , , , , , ,

1 Comentario

“El plumilla” suma más de 10.000 visitas

El plumilla alcanzó hoy 12 de febrero las 10.000 visitas, una cifra que simboliza la buena acogida del blog tras solo dos meses de vida en el ciberespacio. Un éxito que se debe a la calidad de los textos realizados por los columnistas y colaboradores de este proyecto de opinión en español en la red.

el-plumillaEl cine, especialmente la información relativa a los Óscar, acaparó la mayor parte de las visitas, con más de 3.000 del post sobre las nominaciones -que empezó siendo un pronóstico y se actualizó a la lista de candidatos tras darse a conocer los nombres-  y cerca de 400 que lleva el extenso artículo sobre los favoritos a alzarse con la estatuilla. Las críticas de Antonio Martín y Kubelick tuvieron una gran acogida.

Destacaron también los artículos sobre los vídeos virales, el nombramiento de Obama,  las aportaciones de motor del bloguero Raúl Fernández, la perspectiva periodística de Juan Berga y las aportaciones económicas de los periodistas María Benito y Óscar García Muñoz.

La última incorporación del también periodista Eduardo Alonso, centrado en la actualidad musical, o la del cinéfilo David Valenzuela, no ha hecho más que aumentar la repercusión del blog.

Gracias a todos ellos por su dedicación y esfuerzo. Gracias también a los cientos de lectores que seguís con más o menos asiduidad El plumilla, un proyecto que sigue creciendo a pesar de la crisis.

Un saludo,

Fernando MexíaFernando Mexia

, , , , , ,

No hay Comentarios

Obama, la coronación de una marca

Ha recaudado más de 200 millones de dólares en venta de productos, cuenta con cerca de 4 millones de amigos en la red social Facebook, su rostro ha empapelado casas, calles y coches en EE.UU. y su victoria fue aclamada en todo el planeta. Es más, la inicial de su apellido ha puesto nombre a una generación. Barack Obama no es solo el nuevo presidente estadounidense, es una de las mejores campañas de marketing diseñadas y puestas en funcionamiento de la historia. obama-collague

Ninguna otra persona, que yo recuerde, ha llegado a convertirse en un icono, en un mito que compite en popularidad con el “Che” Guevara, John Lennon, Einsten o Martin Luther King, sin haber sido testado primero o haberse dejado la vida en el camino. El triunfo de Obama es, por encima de todo, el éxito de una marca.

A falta de que el presidente número 44 de EE.UU. haga honor a las expectativas generadas, Obama no es más que un gran producto comercial etéreo, más cercano al concepto de dios que de lata de Coca Cola. Al fin y al cabo, millones de personas han comprado la idea “Obama” basándose en un único criterio: fe ciega. En Obama hay que creer, en la Coca Cola no.

Lo magnífico de esta campaña de marketing es que ha movilizado a una gran cantidad de votantes, especialmente jóvenes, que hasta la fecha nunca habían ejercido su derecho electoral o hacía mucho tiempo que habían perdido la confianza en las urnas. Estos ciudadanos pasaron de inactivos a proactivos, de no querer oir hablar de candidatos,  a descolgar el télefono y crear cadenas de correos electrónicos para promocionar el mensaje de Obama. Se convirtieron en legionarios del “Yes, we can” porque, en el fondo, necestiban algo en qué creer.

La fórmula de Barack resultó ser tan efectiva como la de la Coca Cola pero en menos tiempo. El mensaje ha sido sencillo, directo, filosófico-religioso y repetido hasta la saciedad: esperanza, una esperanza que llegó al corazón de los estadounidenses (y de parte del extranjero) y cuya semilla germinó y creció como la ilusión de un niño que espera la llegada de Santa Claus. No fueron tanto las medidas concretas propuestas por Obama, fue su capacidad de dibujar un futuro mejor para los que siempre ven el porvenir borroso. Igual que el niño que no sabe lo que Santa Claus le va a traer de regalo pero ansía su visita, los votantes quisieron que llegase Obama al poder. Lo que lleve en el saco, lo más importante, quedó en un segundo plano.

Los fieles de Barack se constituyeron en lo que ha venido a llamarse la “Generación O”, que puede entenderse como los que apoyaron a Obama, o los primeros (si se ve un cero en vez de la letra “o”) que  iniciaron la transformación política del país. El principal baluarte de Obama para predicar su mensaje fue internet. Nunca antes un político había sabido utilizar la web 2.0 de una forma tan inteligente y, sobre todo, cercana.

Obama logró conectar con sus seguidores potenciales y su testimonio corrió como la pólvora. Dio con la piedra filosofal que une a millones de internautas heterogéneos en pos de un objetivo común, una receta secreta que tiene que ver con su carisma y su credibilidad y que tratarán de imitar en los próximos años los candidatos electorales de EE.UU. y de otros países. En la red estará la clave de la victoria en unos comicios. Imagino que los asesores de aquí y de allá habrán analizado el fenómeno Obama al detalle, igual que los productores de refrescos han tratado de dar con la composición exacta y el proceso de elaboración de la Coca Cola; otro mito del marketing.

Cerca de 4 millones de seguidores en Facebook (Madonna, Michael Jackson o The Beatles cuentan con obama-facebook1500.000) , 13 millones de emails en su base de datos de contactos (4 veces más que los que tuvo John Kerry) y un rédito en donaciones “online” de más de 500 millones de dólares. Uno de los hitos de la marca “Obama” fue el mensaje de texto que se envió a través de teléfonos móviles en el que anunciaba en nombramiento de su vicepresidente y que alcanzó a casi 3 millones de personas. Un SMS que se convirtió en el mayor evento de marketing en telefonía móvil en la historia de EE.UU. A Obama ya se le llama el presidente de internet, también Obama 2.0.

Fue un pionero en usar los vídeos en internet como parte de su estrategia básica para hacer llegar sus discursos a los ciudadanos (change.gov o en YouTube), también tiene un perfil creado en MySpace, otra popular red social de la web, o en Linkedin, red de contactos profesionales. En definitiva, está en todas partes. No solo supo utilizar la web para construir su leyenda, sino que contagiados de entusiasmo (y de hartazgo a Bush) sus fans ayudaron a transmitir de él una imagen moderna y atractiva. Baste como ejemplos los vídeos Yes we can, The Empire Strikes Barack ( y otros de Humanitainment) o Wassup 2008.


SuperObama, en las calles de Los Angeles.

El ilustrador Shepard Fairey se encargó de terminar la ecuación que elevaría a Obama a un icono. Su poster de estilo pop con el busto de Obama en azul y rojo forma parte ya de la identidad del nuevo presidente. Una creación que el autor cedió a la campaña demócrata para empujar su victoria. Como Fairey otros artistas se involucraron en la construcción de su propia visión de Obama, un candidato que trascendió a su persona, lo mismo que hizo Andy Warhol con  la actriz Marilyn Monroe.

Llegados a este momento, Obama baja de los cielos electorales en olor (y no loor) de multitudes  convertido en cuasi divinidad. Su ceremonia de proclamación presidencial parece una fiesta fin de curso con la parafernalia de una inaguración de unos Juegos Olímpicos.  Alejandro Sanz, Paulina Rubio, Shakira, Beyonce, Bono, Bruce Springsteen o Sheryl Crow ponen letra y música a la verbena del nombramiento. Una celebración que glorifica la marca Obama, que vuelve a insuflar optimismo a la sociedad, aunque pensado en frío resulta excesiva en tiempos de crisis.

—————————–

Muchos de los datos de este artículo se recogieron de la revista “2009 Inauguration Special“, de Weider Publications del grupo American Media.

—————————–

  • Obama, no me gustaría estar en tu pellejo
  • Dos vídeos electorales que no hay que perderse
  • Amores y odios a EEUU y su campaña electoral
  • Basta ya de… Bo, la mascota Obama
  • Obama y McCain, pescadores de indecisos
  • , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

    6 Comentarios

    Hechos consumados

    Somos consumidores de hechos consumados. Víctimas de la doctrina del caradura, la que sigue el espíritu mafioso del “primero dispara y luego pregunta”. Forma parte de nuestro ADN ciudadano. El abuso del sinvergüenza se ha convertido en un pequeño precio a pagar por la convivencia pacífica. Un pacto silencioso en el que los dóciles y cívicos ponen reclamaciones sobre papel mojado mientras los causantes del mal se frotan las manos satisfechos por salirse con la suya, o ponen cara de inocente y el grito en el cielo cuando se les da caza.

    Uno tiene la sensación de que ser buen ciudadano no sale a cuenta gran parte de las veces.
    Al final quedan tres opciones vitales: llevar el cuchillo entre los dientes un día sí y otro también, vivir resignado a poner la otra mejilla, o entrar en el juego suicio y pasar de víctima a verdugo. La primera, la figura del justiciero social, garantiza la infelicidad más absoluta bajo un régimen permanente de cabreo; la segunda ofrece la tranquilidad de la oveja refugiada en su rebaño y el consuelo de saber que casi todos somos víctimas en algún momento; la tercera es un arma de doble filo que puede generar satisfacción a corto plazo, pero que suele venir acompañada de una buena ración de remordimientos que tarde o temprano suelen hacer su efecto. Para ser un canalla hay que tener estómago, y no todo el mundo lo tiene.

    colaEstos roles son fácilmente imaginables en cualquier cola de supermercado. Hay quienes pasan por delante del resto, armados de decisión, con la cabeza alta, transmitiendo un aura de razón y dispuestos a evitar la tediosa espera. Si nadie les dice nada, objetivo cumplido. Un clásico en esto de los hechos consumados. Usualmente, muchos de los que están guardando el orden miran para otro lado para evitar la situación violenta y se preguntan en silencio si esa persona estaba primero, si era familia del dependiente o si estaba en su derecho porque “como nadie dice nada”. Si alguno de los presentes se solivianta suele hacerlo en solitario, con algunos apoyos tímidos del resto que piensan que esa no es su guerra, y suele concluir con el caradura reculando; si bien no hasta el lugar que le correspondería. En definitiva: el que trata de aprovecharse de los demás suele sacar tajada y mejorar su situación.

    Si traducimos los pequeños altercados diarios a una escala global, aunque cambien los protagonistas, los papeles se mantienen y los resultados también.

    Una variable se acentúa, la estrategia de los hechos consumados suele estar vinculada a los que tienen más poder, a los que ponen las leyes para que las cumplan otros.

    Un ejemplo de manual ha sido el plan ruso de invadir Georgia o de cerrar el grifo del gas a Ucrania, dejando congelada media Europa. Con excusas un tanto sibilinas, el gobierno mecido por Putin hizo bueno el “primero dispara y después pregunta”. No le gustaba lo que ocurria en la ex república soviética y entró con los tanques mientras la comunidad internacional miraba para otro lado o presentaba una queja al libro de reclamaciones de Naciones Unidas. Que es, como dirían en mi tierra, como reclamar al “maestro armero”. Nada de nada. Ahora decidió enfriar los ánimos europeos como punto de partida para negociar un acuerdo de precios sobre el gas. Una jugada inteligente para salirse con su objetivo, pero fuera de cualquier normativa de buena vencidad. Nuevamente, ganaron los hechos consumados.

    En la misma línea actúa Israel, país dispuesto a reclamar sangre palestina para resarcirse de los ataques terroristas de Hamas. No solucionará el problema en Oriente Próximo, pero al menos calmará sus ansias de venganza. Es absurdo esperar represalias internacionales. El ataque israelí terminará cuando lo consideren oportuno. Luego vendrán los acuerdos de paz, que se romperan, de nuevo, cuando interese. Por la misma regla de tres, se me ocurre que la fuerza de los palestinos estaría en organizarse y cruzar todos el mismo día a la misma hora las fronteras isralíes. Una marcha verde estilo marroquí en el Sahara Occidental transportada a la franja de Gaza. No hay suficientes balas para frenar semajante avance. Tampoco acabaría con el conflicto, pero fastidiaría.

    Otro experto en hechos consumados es EEUU que atacó Irak por su cuenta y riesgo o que abrió la prisión de Guantánamo para evitar su propio sistema legal, por citar un par. Las políticas nucleares de Irán y Corea del Norte siguen el mismo principio: “yo lo hago y luego ya veremos”. La lista de estos actores es interminable.

    En todos los casos, estos países actuarían con el perfil del que abusa, del que aplica la doctrina de hechos consumados. Un papel que alterna con el de mirar hacia el otro lado cuando interesa. El rol del que protesta suele recaer en naciones pequeñas y débiles, que aún creen que la ONU es un organismo que merece confianza, y también la Union Europea.

    La institución comunitaria vive enterrada bajo papelos, reuniones ministeriales, encuentros bilaterales, cumbres y recumbres, casi siempre borrascosas, que sirven para aumentar la burocracia, hacer un par de fotos, hablar de derechos humanos, dar palmaditas en la espalda y proyectar ilusión en la bondad de los actores internacionales. No se trata de ingenuidad, sino de falta de acuerdos internos para tener una visión común que les permita convertirse en abusadores, como el resto.

    Pocas veces la UE ha sido eficaz para apaclar los ánimos de los sinvergüenzas, que al igual que en la cola del supermercado, suelen salir ganando algo incluso cuando parece que pierden. Los remordimientos brillan por su ausencia.

  • Cadena perpetua
  • Tensión en el Tíbet como hace 50 años
  • Obama, no me gustaría estar en tu pellejo
  • España
  • Moore se repite
  • Fotografía de stock.xchng

    , , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

    1 Comentario

    Get Adobe Flash playerPlugin by wpburn.com wordpress themes