Archivo etiqueta Asia
Cadena perpetua
Por Fernando Mexía - Columnistas, Economía, Juan Palop - 25/01/2010
Juan Palop, sigue su blog asiático aquí
El mundo aplaudía regocijado en año nuevo por la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre China y los diez países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Los medios repetían alborozados que se trataba del mayor acuerdo liberalizador por población y del tercero por volumen comercial.
Pero me da que algunos de los países firmantes tienen poco de que alegrarse. Especialmente las economías emergentes del Sudeste Asiático con un sector manufacturero laboralmente voluminoso pero productivamente débil, como Vietnam, Camboya, Laos, Filipinas o Indonesia. Ellos son dolorosamente conscientes de que no pueden competir con las exportaciones chinas. Las quejas ya han empezado a producirse. Yakarta, la que más lejos ha llegado, anunció que iba a solicitar una prórroga de un año, pero luego se echó atrás. Durante esa tregua -casi imposible de conseguir- pretendía renegociar los aranceles de más de 450 productos y ayudar a la industria local a adaptarse. Leer el resto de la entrada »
Asalto asiático al poder
Por Fernando Mexía - Columnistas, Economía, Juan Palop, Política - 08/01/2010
Juan Palop, sigue su blog asiático aquí
El año 2009 quedará como uno de los eslabones decisivos -que no finales- del asalto político de Asia a las más altas esferas del poder mundial. Como el momento en el que el continente más poblado empezó a ver reconocido su papel en la escena internacional. La crisis económica global, originada en Occidente y no tan severa en Oriente, tiene gran parte de culpa.
Ejemplos hay muchos. Estados Unidos resolvió el fiasco de la Cumbre del Cambio Climático de Copenhague con cuatro países emergentes, entre los que China e India llevaron la voz cantante. En este encuentro, a la anquilosada UE tan sólo le “comunicaron” el acuerdo final, para que se sumara sin rechistar al deslucido consenso. Otros: el primer viaje oficial de la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, visitó Japón, China, Corea del Sur e Indonesia. La primera visita de un jefe de gobierno a la Casa Blanca en la era Obama la protagonizó el primer ministro indio, Manmohan Singh. Leer el resto de la entrada »
Crisis sin remedio oriental
Por Fernando Mexía - Columnistas, Economía, featured, Óscar García Muñoz - 13/04/2009
Óscar García Muñoz, síguelo en otros blogs aquí.
La salvación no vendrá de Asia
Tal vez no llegue la salvación de Asia, pero sí que pueden llegar pautas anticipadas de lo que nos resta por ver. El economista español Pablo Bustelo, especialista en Asia, ha publicado recientemente dos artículos sobre los paralelismos de la crisis japonesa con la crisis actual y el papel que puede tener China en la recuperación económica del mundo. Este último es especialmente interesante, ya que desmonta dos mitos que se han generado sobre China: que la economía china se va a derrumbar este año y que será el motor de la recuperación global gracias a su pronta recuperación.
Desde luego, no cabe duda de que la hora de Asia es sólo cuestión de tiempo, pero todavía no ha llegado plenamente. De momento, un profesor universitario chino afirma que su país será el gran ganador de esta crisis. El hecho de que más de la mitad de la población mundial se concentre en Lejano Oriente es motivo más que suficiente para pensar que cabe la población es un factor importante en las economías. El problema, como dice Bustelo, es que el peso de China en el PIB mundial es todavía pequeño si lo confrontamos con la UE, Estados Unidos y Japón y su mercado de consumo todavía es estrecho. Si el capitalismo tiene uno de sus fundamentos en el consumo, no será China quien lo sostenga.
Hay una cosa que me preocupa en el artículo de Bustelo: no habla de hasta dónde podría llegar china con las inmensas reservas de dólares y con el manejo de la deuda de Estados Unidos. Tal vez no haya querido crear más miedo. En cuanto al artículo sobre Japón, el énfasis se vuelve sobre el sistema bancario. Las medidas de la reunión del G-20 plantean reformas en los sistemas financieros, pero como todas las declaraciones políticas, quedan demasiado difusas. En cualquier caso, se empieza a apostar cada vez más por un periodo largo de estancamiento, consecuencia de los excesos (aquella “exuberancia irracional” de la que hablaba el ex presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, antes venerado y hoy defenestrado) de un periodo dorado de la economía. ¿Será el decenio 1995-2005 el equivalente histórico a los años veinte? Lo que sí parece claro es que Asia no será el motor de la recuperación, aunque a la larga será el gran beneficiado.
Imagen: stock.xchng
Oro agrícola
Por Fernando Mexía - Columnistas, Economía, Óscar García Muñoz - 08/03/2009
Óscar García Muñoz, síguelo en otros blogs aquí.
Alimentos a precio de oro
Los precios de los alimentos básicos, como los cereales, alcanzaron niveles desconocidos durante 2008, con picos que superaron, por ejemplo, los 2.200 dólares por bushel (1 bushel = 4,6 dm³) en abril de 2008, frente a los 1.200 dólares actuales que se pagan en el mercado de materias primas de Chicago, o los 800 dólares en el caso del maíz en julio, en comparación con los actuales 350 dólares. Los precios se moderaron, pero todavía se mantienen en niveles altos. La tendencia no mejorará, según un informe que publicó el año pasado la FAO, la organización de la ONU para la agricultura, y la OCDE, uno de los clubs de países ricos del mundo.
Ha habido una razón económica básica: el desajuste entre oferta y demanda, causado por una serie de cosechas malas en algunas de las granjas del mundo (como la zona del Mar Negro y Australia) unida al incremento de la demanda por parte de India y China, sobre todo de cereales para la alimentación animal. Sin embargo, hay otras causas que también han echado leña al fuego. El apoyo del anterior Gobierno de Estados Unidos al cultivo de maíz para biocombustibles disparó los precios de este cereal y desvió la producción de muchas tierras a este producto para fines energéticos, cuando es parte de la dieta básica en Sudamérica y uno de los productos fundamentales para piensos animales. Por otro lado, la especulación tuvo su papel, si bien no ha sido tan intenso como cabe pensar, según señalan desde el think-tank especializado en políticas agrarias IFPRI, aunque coincidió con un aumento del volumen de negociación de las materias primas, que recibieron los fondos que huían de las bolsas.
No obstante, hay un grave problema que se debe considerar: la restauración de las reservas estratégicas. Por ejemplo, la Unión Europea las canceló a principios de siglo dentro del proceso de eliminación de los mecanismos de intervención de la Política Agraria Común. Actualmente, los alimentos acumulados permiten cubrir las necesidades de unas pocas semanas y prima la política de “stock cero”. Cualquier suceso catastrófico generaría una espiral alcista de precios o la dificultad de abastecimiento. La dialéctica de los últimos años abogaba por el fin de la intervención en los mercados, para que fueran las propias fuerzas del mismo quienes determinaran los precios. Esta lógica neoliberal se está cuestionando con la actual crisis y ya ha habido voces que defendían volver a imponer barreras o restricciones comerciales, como ya ocurrió el año pasado en el sureste asiático y Argentina. No es la restricción a los intercambios comerciales, sino los controles de los mercados agrícolas, lo que se necesita para volver a estabilizar los precios de algo fundamental para la Humanidad: los alimentos.
Tensión en el Tíbet como hace 50 años
Por Fernando Mexía - Columnistas, Juan Palop, sociedad - 05/03/2009
Juan Palop, sigue su blog asiático aquí
Marzo, mes maldito en Pekín
Marzo promete ser un mes complicado para Pekín. En unos días, coincidiendo con la grandilocuente celebración de la Asamblea Nacional del Pueblo, comenzarán en el altiplano tibetano las conmemoraciones de medio siglo de represión china. En marzo de 1959, el Ejército de Liberación Popular entró a sangre y fuego en Lhasa y sofocó una poderosa revuelta popular. En la masacre murieron 90.000 personas y la esperanza de que el antiguo reino de los Himalaya pudiese regularse con cierta autonomía dentro de la República Popular, como se había acordado ocho años antes. Tenzin Gyatso, el actual Dalai Lama, marchó al exilio para no volver.
Los ecos de aquella brutal represión siguen presentes. El año pasado, aprovechando que el mundo entero tenía los ojos puestos en la China olímpica, el rescoldo de aquella rebelión volvió a avivarse. El resultado: más de un centenar de muertos (veinte, según Pekín), miles de detenidos y la confirmación de que, a pesar de la apertura económica, el Partido Comunista chino sigue instalado en el más rancio y trasnochado autoritarismo. Las flagrantes violaciones de los Derechos Humanos de aquellos días, desde las detenciones arbitrarias hasta el vacío informativo, dejaron en evidencia las cloacas del poder en el que se sustenta Pekín a tan sólo unos meses de su puesta de largo ante la comunidad internacional.
La situación en la actualidad es aún mas tensa que el año pasado, me cuenta Aritz Parra, un periodista español que lleva más de tres años trabajando en China y ha viajado recientemente por la zona. Las protestas ya han empezado a extenderse, aunque de manera sutil, por la periferia de la meseta tibetana y los controles se han incrementado de forma notable en previsión de disturbios. La situación podría degenerar en violencia en cualquier momento.
Da la sensación de que Pekín está asustado. Que es consciente de que su poder se sustenta únicamente en la fuerza y de que su doble estrategia, la de la mejora económica -la inyección de miles de millones de yuanes y la construcción de modernas infraestructuras- y la de la disolución cultural -la inmigración incentivada de chinos de raza Han a la región- ha fracasado. Los tibetanos, uno de los pueblos más espirituales que he visto, no se sienten tentados en absoluto por el pragmatismo chino. Las ansias de autogobierno, aunque sea bajo los designios de un líder religioso de tintes feudales, siguen ahí, intactas, como hace medio siglo. Y con ellas, las de muchas otras minorías étnicas en China.
fotografía: stock.xchng








