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Crítica de cine: Transformers 2
Por Fernando Mexía - Cine, featured, headline - 23/06/2009
Fernando Mexía, El plumilla.
Transformers: Revenge of the Fallen es una película no apta para mayores de 10 años. Ese fue el sabor de boca que me dejó la secuela de Michael Bay (Armageddon, 1998) después de algo más de dos horas de derroche de efectos especiales, acción trepidante hasta el punto del mareo y un hilo argumental que puede sumirte en el mayor de los sueños; como le pasó a la persona que se sentó a mi lado (que se despertaba sobresaltado con cada estruendo).
Los 200 millones de dólares de presupuesto de este proyecto, el más caro del año -si mis datos son correctos- , se evaporaron en convertir la cinta en un producto a medio camino entre un videojuego descomunal de portentosos robots y una película de serie B que tiene en nómina a Shia Labeouf y a Megan Fox, dos de las estrellas jóvenes más de moda del momento en Hollywood. Algo que también se paga, evidentemente.
La historia de esta secuela se remonta al principio de la Humanidad, vincula a los malvados Decepticons con el pasado egipcio en una reinvención arqueológica a modo de licencia artística para darle forma a un guión poco profundo que requiere escasa exigencia mental del espectador. La segunda parte de Trasnformers es, como dijo Bay, “una película para el verano”, con todo lo que conlleva esta afirmación que suena a justificación de padre ante un hijo que decepciona.
La cinta da mucho protagonismo a los robots, tanto es así que las interpretaciones de los actores se reducen a los ratos en los que las máquinas alienígenas no están enfrascadas en un combate hasta la última gota de aceite. Hay secuencias de acción que duran tanto que puedes llegar a olvidarte de por qué se estaban pegando unos y otros. Eso sí, al margen de la exagerada velocidad que hacía muy difícil de seguir muchas de las tomas -imagino que con el fin de darle realismo- los enfrentamientos robóticos en varios escenarios naturales son de una calidad técnica bastante impresionante.
Al finalizar el visionado, en medio de mi perplejidad y confusión por lo que acababa de contemplar, me crucé con una pandilla de niños que habían tenido el privilegio de ser los primeros de su colegio, seguramente, en ver el filme. Parecían extasiados, ojos abiertos de para en par y sonrisa de oreja a oreja. Fue entonces cuando le escuché a uno de ellos decir convencido: “It’s the best movie ever” (que traduciría como: ‘es la mejor película de todos los tiempos’) . Entonces fue cuando dejé a un lado mis juicios de valor periodísticos y pensé que lejos de estrellarse, Transformers 2 iba a hacer muchos millones de dólares en taquilla.
Un colega periodista me dijo más tarde que esta película estaba pensada para un espectador de seis años, yo le daría un poco más de crédito y subiría hasta los diez. Después de todo esto, a nadie le extrañará que como regalo promocional dieran un monopatín a la prensa.
Una cosa más. Admito que mi predilección por John Turturro me hace poco objetivo a la hora de criticarlo, pero el punto de comicidad que le dio a la película fue de agradecer.
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Aclaración: Cuando hablo de la edad, en ningún caso tengo la intención de ofender a los seguidores de la saga o a las personas a las que les haya gustado el filme, simplemente considero que la película está pensada para asombrar en todos los sentidos a niños, que normalmente le piden menos al guión que un adulto que ha visto muchas películas. Los niños llenan los vacíos con imaginación. Eso no quita para que le pueda gustar a más gente pero es más que evidente que el equipo del filme se preocupó muy poco de que la historia estuviese a la altura de tanto presupuesto.
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El dinero virtual: la revolución monetaria
Por Fernando Mexía - Economía, headline - 25/05/2009
Fernando Mexía, El plumilla.
Las crisis son puntos de inflexión que anticipan un cambio. Cuanto más crítica es la situación más revolucionaria es la respuesta que surge de los afectados. El infarto sufrido por el sistema financiero internacional, que ha quedado al borde del coma, es un campo de cultivo idóneo para el surgimiento de nuevas formas pago, de una nueva economía sin reservas federales ni bancos centrales. Llega el momento de las divisas virtuales.
Hasta ahora el dinero siempre ha tenido una forma física, aunque sea como tarjeta de plástico con banda magnética, pero nos encontramos a las puertas del “boom” del billete que no se puede tocar creado a través de las populares redes sociales. El fenómeno no es nuevo pero sí disperso. Plataformas como Hi5 tiene ya su Hi5 Coins, mundos de videojuego como “Second Life” cuentan con sus Linden Dollars y en Twitter surgieron los poco conocidos Twollars. Meros ejemplos de una larga lista de “dineros” aceptados en el llamado ecosistema virtual que, sin embargo, no interactúan entre ellos. Vamos, no se han establecidos los tipos de cambio para estas “divisas”.
Compañías como Spare Change o Jambool (con su SocialGold) han intentado llenar ese hueco y ofrecen el cambio de moneda real por moneda virtual que es aceptada para operaciones en centenares de juegos y redes sociales como MySpace. Un paso intermedio hacia la creación de un sistema monetario virtual universal. No obstante, la cristalización de estas nuevas formas de pago necesitará del liderazgo de la figura dominante del “networking”, Facebook (Facebook payments: Think virtual)
Más de 200 millones de usuarios en todo el mundo convierten a este sistema de comunicación en la mejor vía para naturalizar la aceptación de una divisa que pueda cuajar más allá de la propia red y sea aceptada como valor fiable en transacciones ordinarias, como contratar un crucero por el Caribe, hacer la compra por internet, o adquirir unas entradas para un concierto.
Los directivos de Facebook están detrás de esta idea. Hoy por hoy el uso del dinero virtual en esa red se reduce a comprar “regalos” -como mandar unas flores virtuales o una tarta de cumpleaños para felicitar a un amigo a un precio simbólico- Algo que podría parecer ridículo y que sin embargo está deparando muchos beneficios. Con la expansión de Facebook por los cinco continentes (es la plataforma social más internacional) la posibilidad de universalizar un sistema de pago a través de créditos de Facebook no es algo descabellado.
Facebook tiene en mente aumentar el uso de sus créditos como si fueran una divisa mediante la aceptación de los mismos de quienes hacen aplicaciones para su red. Estos pueden canjear sus ingresos en “moneda” Facebook a dólares, por poner un ejemplo, pero puede que en el futuro prefieran mantener las divisas virtuales.
La “magia” económica comenzaría a producirse cuando ese dinero virtual fuese ampliamente aceptado con la confianza de que en cualquier momento uno puede cambiarlo en billetes reales. En ese momento ya no habría estrés para canjear las divisas ¿qué más da una que otra si valen todas? Un paso que requeriría un tipo de cambio “Facebook – dólar- euro” (por ejemplo).
A partir de ahí, no habría diferencias aparentes en el funcionamiento económico. Las compras por internet son ampliamente aceptadas a día de hoy; superadas las dudas iniciales, quien más o quien menos ha usado su número de tarjeta alguna vez para adquirir algo a través de la red. Es el pan nuestro de cada día. Con la moneda virtual sería igual, pero en vez de respaldar la compra el sistema bancario lo haría Facebook, o en su caso una red de entidades generadoras de crédito virtual que podría incluir también a MySpace, Hi5, así como productores de videojuegos “online”.
Es más, podría llegarse a la producción de tarjetas con dinero virtual para pagar en establecimientos, igual que se hace con el dinero conocido. Los más ricos en esas divisas podrían a su vez dar créditos con intereses a usuarios de internet sin necesitarse una mediación vía dólar o euro. Comenzaría la especulación virtual, la creación de “millonarios de divisas de internet” y también de pobres de la red, que como consecuencia lo serían también en la vida real. Igual que ocurre en un casino cuando uno cambia sus dinero por fichas, pero el casino sería global y las fichas imaginarias.
Esta realidad es plausible con las condiciones económicas actuales y el éxito de las redes sociales. En esa dirección caminan las redes sociales. Al fin y al cabo, todo lo que tiene que ver con los sistemas de pago se basa en una pura relación de confianza entre las personas que realizan la transacción.
Obviamente, la creación de esta economía paralela sin entidades controladoras y movida por intereses privados generaría incertidumbre sobre la solidez y la seguridad del sistema.
“Hay un enorme pontencia para el fraude en lo que sería el equivalente a un comercio interno, y como esas economías estarían bajo el control de un propietario virtual mundial sería muy fácil causar una masiva hiperinflación”, comentó el abogado Mark Methenitis en un artículo sobre las “divisas virtuales” para la CNN.
Puesto a vaticinar, intuyo que este sistema será el origen de la próxima gran crisis económica que llegará, como toda crisis, después de tener un éxito desmesurado.
Basta ya… Eurovisión
Por Fernando Mexía - spam - 13/05/2009
Ya está aquí de nuevo Eurovisión. Aún no nos habíamos repuesto de la jarana del año pasado con el “Chiki chiki” y otra vez nos absorbe un recital mediático de cantinela conocida donde el sentido patrio se impone al común. Más allá de la crítica musical de un concurso de interés discutible, la fanfarria eurovisiva acaba alcanzándonos aunque ni por asomo tengamos curiosidad por saber los puntos que le caen al “güayominí”, la historia de la candidata de Malta o el número de ensayos de Soraya, que por efecto del forofismo embriagador se convierte en “nuestra” Soraya con posibilidades de terminar siendo “Sorayísima” en caso de éxito. Aún así, nada igualable al título con el que se coronó a la televisiva Rosa López, alias “Rosa de España”. Tela marinera.
El plumilla
Star Wars en Disney, cuando el lado oscuro visita a Mickey
Por Fernando Mexía - Cine, featured - 08/05/2009
Fernando Mexía, El plumilla.
Vía http://www.mymodernmet.com/profiles/blogs/disney-star-wars-weekend
Anualmente el parque Disney Hollywood Studios de Florida dedica varios fines de semana a la saga galáctica Star Wars. La cosa no pasaría de una cabalgata más y un montón de personajes del conflicto interestelar ideado por George Lucas paseando por el parque temático, conocido como el “lugar más feliz de la Tierra”. Claro, que no solo Darth Vader tiene su lado oscuro, los talentosos creativos de Disney crearon unos carteles sobre el evento que se supone no verían la luz y ahora están por internet, como casi todo en esta vida.
Bien es cierto que les pudo el sentido del humor. Sin más comentario, disfrutad de 13 imágenes que representan la experiencia del reparto de Star Wars al mundo Disney.

Crítica de cine: Star Trek
Por Fernando Mexía - Cine, featured - 07/05/2009
Fernando Mexía, El plumilla.
Star Trek será un éxito, al menos en términos de taquilla y fans, precisamente lo que cualquier productor de Hollywood busca cuando invierte su capital en el séptimo arte. Habrá secuelas, al menos hasta completar una trilogía, aunque el USS Entreprise arranca motores de nuevo para una misión de cinco años, por lo que se podría especular con un largo futuro en el celuloide a los Kirk, Spock y compañía después del lifting rejuvenecedor sufrido por los personajes. Ése es mi pronóstico, fácil de hacer por otra parte cuando se cuenta con que el producto es famoso antes de nacer, los personajes son carismáticos y la dirección cuenta con un habilidoso J.J. Abrams, una de las manos que mece la cuna de la exitosa serie de televisión “Lost” (Perdidos).
No obstante ni Abrams, ni sus colegas guionistas, ni los actores se aventuraron a hablar de nuevos capítulos hasta no ver cómo era el parto de la primera criatura, por aquello de evitar sonar presuntuosos o tener que desdecirse más adelante si las cosas se tuercen. De todas formas pareció evidente en la presentación con la prensa en Los Angeles que el equipo de Star Trek estaba moldeando una segunda parte. Chris Pine, el nuevo capitán Kirk (que originalmente encarnó William Shatner) dejó caer que todos los tripulantes del Entreprise se comprometieron a realizar tres filmes y Zoe Saldana, la joven responsable de comunicaciones Nyota Uhura, confesó que querría tener más protagonismo en las secuencias de acción en la segunda parte después de que fuese el objeto de deseo de Kirk y el Spock de Zachary Quinto; sí, el mismo que encarna al maquiavélico Sylar en “Heroes”.
Lo mejor de la película es cómo se retoman los personajes. La más difícil de las tareas a las que se enfretaban los responsables de retomar la saga por el hecho de que se mantienen los nombres de los protagonistas clásicos y se les cambia de cara y voz. Abrams explicó que el objetivo del filme era servir de puente entre las viejas historias y las que están por venir sin convertir a las nuevas películas en una reinterpretación de unos guiones ya escritos.
Tanto Pine como Quinto como el resto de los miembros del Enterprise se enfundan el carácter impregnado por sus antecesores y resultan creíbles como jóvenes versiones de los veteranos tripulantes de la nave espacial. A partir de ahí aportan su propia identidad y facilitan una transición hacia un universo desconocido de aventuras. Se adueñan de los nombres y lo hacen bien.
El lado oscuro de la película es cómo se desarrolla la acción en sí. Tan preocupados estaban Abrams y cia. de construir un escenario que permitiese retomar Star Trek desde los orígenes y sin pillarse los dedos con todo lo que se había contado hasta ahora que el nudo y el desenlace del filme flojea.
Como redefinición de la esquilmada saga Star Trek es un triunfo, como producto independiente no pasará a la historia de las cintas de ciencia ficción. No aporta nada, no plantea nuevos desafíos, no deslumbra por sus costosos efectos especiales. Veremos si en la segunda parte el guión se centra más en engatusar al espectador que en solventar con diligencia la complejidad de reinventar la franquicia.
La reaparición de Leonard Nimoy como Spock es un regalito para los fans pero su peso en la película es testimonial. De hecho, la imagen que ofrece de viejo cansado no juega a favor de la memoria del personaje. Nimoy en carne y hueso parece con más vitalidad que su personaje, creedme. El inteligente vulcano está ahora mejor en la piel de Quinto, aunque haya que hacer el esfuerzo mental de desligar el rostro de Nimoy del mítico alienígena de orejas puntiagudas.
La cuarta parte de “The Lord of the Rings”, hecha por fans.
Por Fernando Mexía - Vídeos - 06/05/2009
Apuercalipsis
Por Fernando Mexía - headline, sociedad - 04/05/2009
Fernando Mexía, El plumilla.
Los latinos tenemos tanta herencia religiosa como sentido del humor. Afortunadamente, el llamado “temor de Dios” se compensa con una forma burlesca de entender la realidad que nos permite bromear sobre casi cualquier cosa. Es más, somos especialistas en sacarle punta cómica a los dramas y la gripe porcina (A o H1N1 o como se venga a llamar más adelante) que amenaza con exterminarnos como a chinches es un gran material para la mofa.
“La crisis primero, ahora la gripe… parece el apocalipsis”, decía un ama de casa mexicana en una encuesta callejera para la televisión esta semana. El finmundismo se contagió como un virus entre la población que, puestos a morir, bautizó el fenómeno como el apuercalipsis. Al fin y al cabo es menos fatalista imaginarse a los cuatro jinetes bíblicos a lomos de puercos que sobre unos caballos que echen espumaracos por la boca. Al menos así nos garantizamos la güasa en el Juicio Final.
En sintonía con las sonrisas que se esconden detrás de las inquietantes mascarillas cubre bocas, que muchos han tuneado para quitarle hierro al asunto, comenzaron a proliferar por internet comentarios jocosos y decenas de fotos, dibujos y algún que otro vídeo para recontar la historia de esta gripe cerda.

La web ofrece posibles orígenes del virus más allá de análisis de laboratorio. Una imagen vale más que mil palabras dicen. En esta pugna están el ya archiconocido niño que lame el morro del cerdo y también el torpe Homer Simpson, cuyo historial de desastres encaja con el perfil de responsable de desatar una pandemia, aunque sea en la ficción.
No faltan tampoco teorías conspirativas para explicar este descenso a los infiernos de moco, tos seca y fiebre alta.
La paranoia del colectivo señaló con el dedo al gobierno de EEUU que, como siempre, es el blanco perfecto para especulaciones maquiavélicas. En esta línea tenemos quien dice que la gripe es un ataque biológico encubierto producido por la primera potencia mundial en el que estarían involucrado el ejéricito, las empresas farmacéuticas y hasta el Partido Republicano en su intento por hacer fracasar a Obama.
Los hay que creen que los cárteles de la droga mexicanos lanzaron el virus, otros estiman que fue Al Qaeda, y he leído acusaciones contra los productores de vacuno y carne de pollo que supuestamente habrían tratado de arruinar a sus rivales del sector porcino.
Otros dicen que la gripe solo fue creada para matar a mexicanos o que lleva algún tipo de componente anti hispano (hasta ahora los muertos son todos de origen latino).
Más allá de la argumentación basada en un ataque está el modelo cortina de humo. Según este punto de vista, la gripe A o H1N1 sería un complot para distraer a la opinión pública de asuntos más relevantes como la crisis económica y el cambio climático.
Lo cierto es que aún se investiga cómo se inicio este brote y la composición exacta del virus para generar una una respuesta médica apropiada. También parece cierto que esta gripe no es cosa de cerdos, es más, los contagios se están produciendo al revés: un candiense contagió a su piara.
El apuercalipsis tuvo especial acogida entre los dibujantes, como JR. Mora y otros que plasmaron con audacia la mal llamada amenaza porcina.
No faltaron los creadores de juegos en internet como el Swinefighter que consiste en fulminar a virus con cara de cerdo con una aguja hipodérmica mientras revolotean sobre el planeta alocadamente. En una semana este “matapuercos” recibió más de 600.000 visitas. Otra aportacion reseñable en este contexto son los vídeos musicales caseros que se multiplican en YouTube. Como por ejemplo la Cumbia de la influenza o el rap de la influenza.
El efecto puerco llegó en México hasta el punto de que según algunas informaciones las precauciones sanitarias se infiltraron en las exitosas telenovelas y ahora los Carlos Alberto Hernández y Adelaida Esperanza Ramírez de turno tienen que reemplazar los besos en los labios por otros gestos de amor para evitar que los actores se puedan contagiar los unos a los otros.
La enfermedad ha resultado muy prolífica en materia de chiste, bromas y chascarrillo, la mayor expresión artística del ingenio del ciudadano medio.
“¿Ya oíste que México se ha convertido en una potencia mundial?”, reza un chiste. “Cuando estornuda, todo el planeta se enferma”.
“Por una gripe normal, hacemos atchís, pero por una gripe porcina, hacemos ¡atchoiiiink”.
“Doctor, mi marido come como un cerdo, ¿piensa que se contagió la gripe porcina?”.
“¿Qué siembran los campesinos? ¡El terror!”.
“Se dice que todo el mundo está tranquilo en Estados Unidos porque la gripe porcina no puede venir de México. Es seguro, la frontera no deja pasar nada, absolutamente nada”.
“Creo que tengo la gripe porcina. Tengo una urgencia repentina de comer beicon y morro de cerdo”.
Que no falte una buena dosis de humor, para cosas más serias siempre nos quedarán los organismos oficiales.










