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Se subasta un joven en busca de trabajo
Por Fernando Mexía - Colaboradores, Peregrino mundo, Periodismo, sociedad - 03/03/2009
Peregrino mundo, por Juan Berga. Sigue su blog aquí
Se subasta joven parado: magnífica oferta. Se llama Yanick Miel
Un joven francés de 24 años con dos masters, uno en derecho y otro en inteligencia económica y gestión de empresas, ha anunciado en eBay que se ponía a subasta entre el 23 de febrero y el 4 de marzo. Ebay finalmente ha retirado el anuncio .
Yanick Miel, tras un contrato de prácticas de once meses, lleva cinco meses en el desempleo, ha realizado 20 entrevistas y se ha presentado a 300 empleos sin ningún éxito. Señala, el joven, con toda razón, que ninguna de las medidas impulsadas por su gobierno (tampoco por el nuestro) afecta a este tipo de desempleados.
Así que ha decidido obrar en consecuencia y se ha ofrecido en internet al mejor postor: “soy un joven diplomado en periodo de crisis; se bien que mi valor es escaso; es por ello que les propongo esta magnífica oferta”.
Supongo que los padres son los que habrán pagado el Master en inteligencia económica y deben sentirse orgullosos del muchacho. La oferta de salida: un euro. Un precio y una oferta magnífica, desde luego.
Es probable que se pueda calificar esta acción de marketing de guerrilla en el contexto de un “branding” personal; cualquier día discutimos el asunto. Pero el fondo me parece un tanto dramático: las fronteras entre trabajo y esclavitud se volatilizan en los usos y en la cabeza de la gente en cuanto la falta de perspectiva de empleo se adueña de la vida del personal.
El problema es que la acción de este joven resulta verosímil. Es creíble que un ser humano pueda ser comprado en una subasta como antaño a la llegada de un barco antillano. Se parece, por qué no, a ese camión en búsqueda de obreros a una gasolinera que uno puede observar a determinadas horas de la madrugada; se parece al trabajo negro de algunos talleres. La única diferencia es que el anuncio público de un joven en subasta hiere nuestra sensibilidad
Entiendo la retirada del anuncio; entiendo que la moral burguesa no pueda aceptar esta oferta de un hombre que se subasta como esclavo. Lo único que lamento de la retirada del anuncio es que no podremos probar cuantos empresarios, banqueros o corporaciones estaban dispuestos a subastar.
La brecha social en las redes de internet
Por Fernando Mexía - Colaboradores, Peregrino mundo, sociedad, tecnología - 16/02/2009
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¿Una red o un sindicato?
Los parados de Full Monty ensayaban su “striptease” en una oficina de empleo. Hoy, no lo harían. Colgarían un video en Youtube y buscarían un sistema de micropagos para quien quisiera ver la escena final. Más allá de mi ironía, esta idea que podría parecer rídicula no parece tan descabellada ante el florecimiento de las cada vez más populares redes sociales de internet.
Se acumulan informes y datos que indican que la crisis no ha sido una mala noticia para las redes sociales que ven como se incrementa de forma sorprendente el número de usuarios. Un síntoma de que algo está cambiando en los hábitos de comportamiento sociales, no se trata simplemente de que tengamos menos tiempo disponible para vernos en persona.
Hasta los profesionales del sector financiero, siempre reticentes a mezclarse con los comunes mortales empiezan a llegar; en medio de tanta incertidumbre financiera parecen estar preparándose para lo que pueda venir, aunque sea haciendo “amigos” en la red.
Tanto es el entusiasmo que ya se habla de nuevos modelos empresariales y en las cocinas de emprendedores se piden nuevas ideas de negocio. La crisis ha dado a las redes lo que los otros sectores están perdiendo: clientes potenciales.
Observemos algunas pautas. Los desempleados, aunque estén en su casa, no se aíslan. Han volcado su estrés en un amplio diálogo con otros como ellos. Un diálogo que queda al margen de sindicatos, asociaciones, organismos públicos u oficinas de empleo y tiene lugar íntegramente en las redes sociales (como Facebook u otras similares).
Tardaremos en saber si es un movimiento de fondo. Lo institucional, los espacios de encuentro tradicionales, sufren descrédito aunque eso no anula la voluntad de socializarse de la gente. Los parados navegan y crean redes, cambian sus comportamientos. Algunos informes hablan ya, por ejemplo, de reducción de los correos electrónicos y su sustitución por las conversaciones interactivas ¡Bien por la 2.0!
Pistas hay también sobre el modo en que se espera conseguir empleo en esta crisis: por cooptación. Las ofertas no aparecen en los organismos públicos, ni en la prensa, ni en casi ninguna parte. Son las redes sociales, los conocidos, los que transmiten a modo de chismes ésta o aquélla posibilidad.
Hace tiempo que la capacidad de generar redes es un símbolo de una integración de calidad en el mercado; hoy, es probablemente un elemento de seguridad. ¡Ay de aquél que no tenga red! Una nueva dimensión de brecha digital se nos viene encima.
10 nuevos empleos para el periodismo del futuro
Por Fernando Mexía - Periodismo - 18/12/2008
En tiempos de crisis, fusiones, bancarrotas y regeneraciones mediáticas como la del diario español El Mundo , las reformas para hacer frente a los desafíos del futuro afectarán a la organización de los medios de comunicaión y se generarán nuevos puestos de trabajo. Un blog sueco, Swedish media blog Mindpark, avanzó posibles empleos que serán (o son ya) necesarios. Beta Tales los resumió en 10 categorías:
- Editor de búsquedas, que se encargue de supervisar el creciente volumen de visitas que llegan a la web a través de motores de búsquedas como Google.
- Editor de estadísticas, que siga el comportamiento, la demanda y el interés de los usuarios en la web
- Editor de proyectos, que se ocupe de proponer nuevos temas específicos para el portal de internet. El autor de esta clasificación explicaba “muchos medios parecen ser mucho más rápidos para lanzar nuevos proyectos en papel que en la red, ¿por qué?”
- Editor de enlaces, un responsable de gestionar las políticas de “links” y actividades relativas a vincular los contenidos con otros espacios en internet.
- Editor de comunidad, que tendrá la labor de relacionarse con los lectores y con las comunidades y redes sociales creadas en internet.
- Editor de comentarios, para tratar las discusiones que se generen en la web relativas a los contenidos del medio.
- Editor de palabras clave, que preste atención a la gestión de los términos que facilitan dar con los contenidos a través de buscadores. “Muchas compañías son muy poco sofisticadas con respecto a este tema”, dice el autor.
- Editor de aplicaciones, que instale, mantenga y renueve las aplicaciones (plugins) de la web.
- Editor de calidad de la web, que se encarge de que el portal esté actualizado con las cambiantes modas y tendencias de mercado.
- Editor de internet, un reportero que haga llegar a los lectores las novedades de internet. “Incluso los medios locales deberían hacer esto”, asegura. En ese sentido yo estoy de acuerdo. No tardaremos en ver secciones dedicadas a lo que ocurre en la red en los medios convencionales.
A zapatazo limpio
Por Fernando Mexía - Periodismo, headline - 18/12/2008
Muntazer al Zaidi, un desconocido reportero iraquí, se armó de valor el día 14 y le arrojó a Bush sus zapatos en una rueda de prensa. El furioso periodista descargó su ira contra el mandatario estadounidense harto de sus políticas en Oriente Medio. Una razón que le ha convertido en un héroe para parte del mundo árabe y musulmán, aunque su actuación le ha llevado a prisión. Imagino que en su celda Al Zaidi habrá sopesado ya si su reacción mereció la pena. Al menos, pienso yo, no se quedó con las ganas, las mismas que el resto de profesionales de la información hemos tenido y contenido en numerosas ocasiones durante el ejercicio de nuestra maltrecha labor al enfrentarnos con el día a día.
Bien por decencia, bien por mantener el empleo, bien por falta de agallas, uno se ha ido a casa consumido por la rabia, la frustración, el cansancio y la mala leche más veces de las que puede recordar; y reconozcámoslo, a los periodistas nos sobran los motivos para ponernos en pie de guerra.
El que es periodista o lo es por vocación o lo es por error. Los que tienen empleo se quejan de los bajos salarios, el horario esclavo, la degradación informativa por aquello de que prima la cantidad sobre la calidad… El que no lo tiene mendiga por conseguir lo que sea mientras su familia le dice que estudie para un puesto de trabajador del estado.
El periodista es un especimen raro, sufre en silencio su calvario laboral mientras informa de las penurias del resto de profesiones. Poco trascienden los despidos en medios de comunicación (especialmente en el mundo en español), ni las consecuencias que tienen esas reducciones de plantilla en la credibilidad de un periódico, una televisión o una radio. Parece que a nadie le importa.
Aunque el periodismo es el cuarto poder, el periodista se expone desvalido ante la cruda realidad que quiere contar y que en ocasiones lo devora. Esta profesión, igual que el tabaco, perjudica gravemente a la salud.
En lo que va de año han muerto 50 periodistas en acto de servicio, muchos de ellos en Irak y Afganistán,
pero también en México o en Bolivia. En los últimos diez días un cámara fue agredido en Bolivia, un fotógrafo en Venezuela, un reportero en Argentina, un grupo de manifestantes amenazó de muerte a otros periodistas en Perú y unos vendedores ambulantes arremetieron en Colombia contra otras profesionales.
En España se suceden los despidos, bien directos (Qué!, 20 Minutos, por citar dos ejemplos) o bien indirectos, es decir, la no renovación del contrato temporal.
Una situación que en este país europeo se difumina entre líneas en el contexto de la crisis económica y lamentablemente no sigue el ejemplo norteamericano, donde la cosa trasciende algo más.
Doscientos despidos en Detroit, 600 en el grupo canadiense Sun Media , o una veintena en el nacional estadounidense USA Today.
Una desgraciada tendencia de recorte de personal que ha tenido como respuesta la creación de una comunidad en la red social de internet Twitter, donde uno se puede enterar a golpe de mensaje corto y a tiempo real de a quién más han puesto de patitas en la calle.
Si hay un país donde el periodista sea respetado y no sea considerado un tipo de poca confianza o baja catadura moral ese es Estados Unidos (al menos si se compara con otros lugares del mundo), quizá por sea más habitual recibir noticias de lo que pasa con los informadores más allá de la connivencia entre grupos mediáticos para silenciar sus trapos sucios.
Por eso es posible que los empleados del diario The Rocky Mountain News (Denver, Colorado) lancen a la población un S.O.S. para salvar su periódico con la esperanza de encontrar la financiación que les permita continuar con su labor y no cerrar esa centenaria cabecera.
Hay hasta quien en este mundo de los rescates bancarios ha lanzado un plan de emergencia para periodistas que pierdan su trabajo.
La empresa Blogs.com creo el “The TypePad Journalist Bailout Program“, con el que ofrece a reporteros despedidos un espacio gratis en su servidor, así como asistencia técnica, para que ejerzan en la red.
Bien es cierto que internet tampoco es un refugio para los informadores, de hecho los periodistas del mundo web son los que tienen más probabilidad de terminar entre rejas, justo donde está Muntazer al Zaidi.
Llegados a este punto, y valorando la certeza de que mis palabras pueden dar con mis huesos en la cárcel, me imagino compartiendo celda con el periodista iraquí. Estoy seguro de que no podría evitar pensar que al menos él descargó su frustración a zapatazo limpio.
“The Media is Dying”, un parte de despidos periodísticos a tiempo real
Por Fernando Mexía - Periodismo - 16/12/2008
Twitter, uno de los últimos hijos paridos por el internet de las redes sociales, ha engendrado una herramienta para seguir a golpe de mensaje corto lo que se cuece en las redacciones de los medios de comunicación en EEUU desde el anonimato, que permite que afloren conflictos y problemas laborales en las empresas informativas al tiempo que permite la circulación de bulos.
Pero como una cosa no quita la otra, con rumores o sin ellos, “The Media is Dying” abre una puerta que a buen seguro causaría sudores fríos a los potentados dirigentes de los “media” en el mundo en español en el que nos movemos. En esto de participación en internet, los anglosajones viajan a la velocidad del sonido mientras otros acabamos de descubrir la rueda. No me imagino una red similar en España, por ejemplo, donde el temor a ser descubierto aplacaría los ánimos de los más osados. Tampoco podríamos descartar que ese espacio se convirtiese en un reducto de rumores, quejas infundadas y post vengativos. Reconozcámoslo, somo así.
No obstante, ante una comunidad informativa sin una representación organizada, en la que la imagen pública de los periodistas está denostada y en la que prima el sálvese quien pueda, sería muy necesario un espacio de libertad de expresión sin represalias para quienes se encargan cada día de plasmar las libertades de opinión del resto de la sociedad.
Actualmente más de 5.600 usuarios de Twitter siguen “The Media is Dying”, una cifra que casi se ha doblado desde que el diario The New York Times publicó un artículo referente a esta comunidad de internet el día 14 de diciembre y tres semanas después de que el fundador, que mantiene oculta su identidad con sabia prudencia, abrió a todos los twitteros la posibilidad de contribuir con sus post de 140 caracteres.
Hay que decir, a favor de esta red, que los responsables tratan de comprobar si los mensajes que se publican son ciertos. En caso de que no se pueda verificar, se marca el “post” como rumor. Postura de honestidad que sin embargo no impide que circulen mentiras con visos de verdad. Todo el mundo sabe que un bulo en sí puede hacer tanto o más daño que un hecho contrastado.
Algunos textos publicados:
- Richard Whitmire abandona USA TODAY
- PORTLAND TRIBUNE despide al columnista Phil Stanford
- Betsy Sharkey es un nuevo crítico de cine del periódico THE LA TIMES
El tema ha sido seguido desde 233grados.com y The New York Times













